El Club Noir

I

Estoy en la acera, sola. No se de dónde he sacado el valor para llegar allí. El corazón me late a mil y tengo un nudo en el estómago.

-Respira. Al menos intenta controlar la respiración, eso te calmará– Me digo.

Cierro los ojos e intento regular la respiración. Escucho el sonido del tráfico fluido. La ciudad se mueve, sale a cenar, a tomar unas copas… la ciudad sigue su movimiento.  Abro los ojos y miro el portón negro que tengo delante de mí. De arco de medio punto, el portón es de madera lacada en negro mate, de unos tres metros de altura y con dos hojas. En una de ellas hay una puerta de acceso con un aldabón de hierro forjado.  A la izquierda, en la fachada blanca,  en una placa de metacrilato, con letras elegantes y muy minimalista está el nombre NOIR.  La puerta del portón está entornada. Sólo hay que empujar un poco para entrar. (Contessa Pandora) Sigue leyendo

La Noche V

red

...mi hermano siempre igual, es que no sé para qué le digo nada, siempre igual, siempre tarde. … Joder las dos menos diez, ya, y este sin venir. Me largo que me estoy congelando. Mañana se va a cagar. Desde que va con estos, siempre igual dejándome tirada. Se va cagar. …. Lo que me faltaba, tíos borrachos. Que no me miren,… pasa de ellos, no te pares, aprieta el paso…Joder. Están detrás.

Tranquila, más deprisa. El portal está ahí. ¡Joder! ¡Mierda!

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La Noche III

handLa gota del suelo era ya una mancha grande. Fuera escuchó cómo el reloj del salón marcaba las tres: una… dos,.. tres… allí en el salón. Lejos.

Un coche…

Sentía dolor, dolor en todo el cuerpo. Miró al pie del lavabo dónde había tirado la ropa. Vio sus bonitas bragas rotas y los encajes desechos, sus hilos negros; la falda estaba manchada, manchada de un rojo más intenso y más oscuro que su propio calor. Sintió asco, repulsa, odio, rabia, pena, dolor, todo, todo junto. Sintió el escalofrió, el nudo en el pecho y rompió a llorar. Sigue leyendo